Composición:
30% Opiniones sencillitas.
15% Falta de oficio.
14% Surfeo web.
16% Inspiración divina, o algo así.
15% Ganas de escribir
10% Otras cosas.
A veces trato de aferrarme a la memoria, a los recuerdos que
vienen y se van: El sonido de tu guitarra en la mañana, algún fragmento
inconcluso de tu voz en una canción colombiana, tus ojos un poco más
claros que los míos, tus cejas despeinadas y sin un color definido. Recuerdo muchas
cosas pero no todo y sé que mucho de lo que albergo en mi cerebro es inexacto.
Ya no soy la niña que se aprendía listas de 24 cosas con una
sola leída, la que recitaba párrafos solo con leerlos, ni la que era llamada “Alien”
o “diccionario humano” en el colegio, creo que tuve algún cortocircuito, pero
no está mal. Ahora soy menos “miss perfecta” pero puedo decir que soy más feliz,
estoy en paz conmigo y sé que estarías orgulloso de ello.
Hoy trato de respirar y romper la neblina que hay en
mi cabeza para guardarte en el alma con
mucho cariño y alegría.
En días como este quiero pensar que si cierro los ojos me vas
a abrazar, que no me va a dar la lloradera, que algo va a traerme algún
fragmento de vida que creía olvidado. Entonces, quiero creer que la muerte no
puede impedir que mis palabras te toquen, fingir que la historia no se va
convirtiendo poco a poco en polvo. Como no te puedo decir las cosas cara a cara creo que internet es un buen lugar
donde desparramar lo que pienso.
Papá, quiero que sepas que por fin voy a graduarme, ha sido
un camino larguísimo, lleno de aprendizajes y sorpresas. Creo que tuve que pasar el doble de semestres en
la universidad que los jóvenes normales, aun habiendo salido a una edad medianamente adecuada, eso me dio
tiempo para sentirme como una viejita, para aprender el doble y valorar a
mis profesores.
Ahora, vuelvo a lo del tiempo: se me escapa y no sé qué
hacer, pero no tengo miedo, tú me enseñaste a dar pequeños saltos de fe. Hoy puedo
decir con orgullo que me he mantenido fuerte aun sin saber si podré vivir de mi
profesión. Cada año que pasa, algo de mí se borra y algo de ti se hace difuso,
sólo lo que atesoro con más fuerza se queda en mi interior.
Con tu partida he aprendido que a pesar de cualquier dolor o
pena el mundo va a seguir andando y yo debo acompañarlo mientras gira, ahora sé que debo enfrentar mis propias
tristezas con el cariño y el valor que cada una de ellas merece. Ya no me da ni pena ni miedo llorar, gritar, cantar o bailar, casi nada me da oso, porque también aprendí que la vida es muy corta
para vivir apenada y escondida.
Papá, sé que no es la carta más linda que te he escrito, pero quiero darte gracias.
Gracias a ti tengo el coraje para levantar la cara cada vez
que me llaman rara, cada vez que me juzgan por ser una mujer controversial,
cada vez que me piden que encaje en un molde. Gracias a ti, al amor y la fuerza
que me inculcaste desde pequeña, tengo
la valentía de romper estructuras, de intentar que este mundo sea un lugar
mejor.
No sé que más decir, solo espero que la eternidad te trate
bien, quiero que sepas que te recuerdo, siempre llena de dicha. Hoy desde el fondo de
mi corazón te mando un beso y un abrazo de buenas noches llenos de amor infinito, hasta las estrellas.
Antes de que empiecen a leer pido perdón a todos mis amigos
y compatriotas de preferencias sexuales diversas por este post, sé que les va a
doler.
Los últimos días he escuchado montones de justificaciones y
des-justificaciones sobre la adopción igualitaria, no tiendo a dar mi punto de
vista político porque no me considero alguien competente para manejar o
aguantarse a medio país. Pero hoy tengo algo que decir.
Yo apoyo el hecho de que existan
familias diversas, sin embargo, opino que Colombia aun no está preparada
para esto. El primer signo de ello es que aun vivimos en un país en el que para
insultar a otro todavía se le dice marica.El segundo es que seguimos censurando ohablando por debajito de sexo en los colegios. Puede que esté equivocada,
pero no conozco planes masivos de sensibilización
y educación sobre diversidad e identidad
sexual en nuestras aulas desde edades tempranas.
No estamos preparados sobre todo porque
seguimos siendo un país tremendamente violento y discriminante desde la palabra
hasta la acción, desde y hacia la comunidad LGBTI ( y las demás letras que se me
olviden, por eso sí que pido perdón). Para mí la homofobia es tan dura como la
heterofobia.
Me parece un poco loco ese asunto
de que la adopción podría ser válida si en el acto de la concepción participa uno de los padres biológicos,
por aquello de que personas con preferencias homosexuales tendrían que buscarse
a “alguien que les haga el favorcito”. Un
niño no es meramente una cuestión de suma y resta de óvulos y espermatozoides,
un niño también es un sujeto de construcciones sociales y ante todo un ser
humano que tiene que vivir. Eso de que le presten un ovulito o un espermatozoide
a alguien puede llegar a ser muy duro para una persona que por X o Y razones decidió amar a alguien de su mismo sexo.
Para bien o para mal vivimos en este
lindo país en el que hace falta avanzar muchísimo en materia de tolerancia y educación
sexual, tiramos la piedra y escondemos
la mano ante los embarazos adolescentes
con un “ella se lo buscó por tener la
falda tan corta”. Aún no tenemos un sistema realmente fuerte para defender los
derechos de las prostitutas; peor aún no sabemos cómo afrontar la prostitución
infantil y tampoco hay manera de garantizar que los niños y adolescentes gays
tengan una educación sólida que les permita ejercer su sexualidad de manera
sana y responsable, lo que ayudaría bastante contemas como el VIH . Aunque lo intentamos y lo
intentamos y lo intentamos.
¿Cómo podemos pedir un fallo
positivo, y rasgarnos las vestiduras en internet protestando si ni siquiera
hemos logrado vivir la tolerancia frente
a las madres o padres solteros? ¿Si nos
sentimos asqueados o nos ruborizamos con besos en la calle?, inclusive ¿Cómo
vamos a soñar con adopción de parejas sexuales diversas en un país en que el
matrimonio gay sigue siendo fuertemente
criticado y en el que se cuestiona su validez?
Considero que no estamos listos para la adopción igualitaria
porque solo con ver los estados de Facebook encuentro ataques constantes a la religión, a
la heterosexualidad, la homosexualidad, y a los puntos de vista de los demás.
Imagínense, si la cosa es tan difícil entre los grandes, como podría llegar a
ser en los colegios?
Opino que Colombia todavía no está lista, no por que falten
las ganas ni el amor, no porque a nuestros políticos se les antoje, ni por que la
iglesia tenga una posición fortísima en la definición de familia. Más bien,
creo que Colombia no está lista por que nos hace falta educarnos otro poquito
para entender que la política y la religión deben pensarse desde otro ángulo,
el del bienestar social y no el de la objeción de conciencia.
Lo bueno es que la discusión sigue, va a seguir, está
tocando fibras sensibles y ya estamos
hablando de parejas diversas, eso es mucho, pensando en dónde estábamos hace
algunos años.
Lo malo es que aún no estamos preparados, por que nos
hace falta muchísimo tiempo para entender y poderle enseñar a nuestros niños
que eso de “amarse unos a otros” no solo es un tema bíblico, sino una opción de
convivencia y acción social.Tenemos que aprender que adoptar no es un tema de ser o no gay, porque la adopción no es un
asunto de amor meramente sexual, sinode amor filial.
El cavernícola es un monólogo de comedia importado de
Gringolandia, para ser más exactos una adaptación de Defending the cave
man escrita por Rob Becker, que llegó directico a los lares bogotanos a
finales del 2014 y que por estos días se
está presentando en el teatro Fanny Mickey.
Su protagonista, Luis Eduardo Arango se para frente al
público en una sala digna de Los Picapiedra, mientras intenta contarnos un poco acerca de las situaciones cotidianas
que revelan las diferencias en la manera de pensar, comunicarse y
relacionarse que existen entre hombres y
mujeres.
La interpretación de Luis Eduardo Arango casi pasa por
cuentería, inicia poniendo como eje de la obra la afirmación de que “los
hombres son unos güevones” desde el momento en que asumieron su función como
cazadores en la época cavernaria. Luego esta idea se va desarrollando poco a poco hasta legitimar los roles del cazador y la recolectora desde el punto
de vista del funcionamiento de nuestras interacciones sociales, sexuales, y
mentales.
Durante la mayoría del discurso, el único actor trata de
explicarnos interrogantes ancestrales
para la mente femenina, ¿O no? , el cavernícola es un curso práctico para
saber:
¿Por qué los hombres no pueden ver televisión y hablar con
la novia al tiempo?
¿Por qué existen deportes como la pesca?
¿Por qué los hombres no se demoran tanto comprando ropa?
¿Por qué los amigos
se tratan de marica para ser cariñosos entre
ellos?
¿Por qué las mujeres se enfadan cuando la pareja no les
habla?
¿Por qué las mujeres se enfadan cuando deben hacer oficio?
¿Cómo los hombres tienen relaciones de negociación y las mujeres de colaboración que los diferencian?
La obra tiene un buen
juego de luces, que le da peso a la narración y ayuda a
delimitar escenas de una manera bastante clara. A pesar de que tiene relativamente
poca música, el sonido ambiental es adecuado y limpio, lo que ayuda a centrar
la atención en el guion y el diálogo del actor.
No hablo sobre sexismo en esta obra porque es claro que al
ser una adaptación debe respetar ciertos patrones y asumo que para propósitos de
la misma no ahondaron en terrenos como la homosexualidad. Tiene un contenido
ligero que realmente hay que ver con más disposición al humor que a la crítica social.
Veredicto: sirve para pasar un rato con la pareja, es amena,
va a sacar un par de risas. Pero no
alcanza las 5 estrellitas. Es una adaptación criolla, que agarra recursos del stand up comedy como para tarde de
viernes sin plan, si a uno no le
duelen los $ 45000 del bolsillito.
Calificación: 3.6
les dejo el trailer, que en mi opinión pudo tomar mejores apartes de la obra.
La familia Belier tiene un padre que le monta competencia al alcalde, produce queso en su granja y es sordomudo. También una madre que es dulce,
bella, vive para producir queso y es sordomuda.
Un hijo menor en plena pubertad, pícaro, preguntón, que ayuda a producir queso
y es sordomudo… Finalmente está Paula,
la hija mayor, que también trabaja entre vacas y terneros, es tímida, está enamorada
hasta los huesos de un compañero de clase parisino y a diferencia de su núcleo familiar no es sordomuda.
Paula tiene un gran talento para cantar, tanto que su profesor de música decide
animarla para que se inscriba en un concurso que le permita entrar a un
conservatorio en París. Sin embargo, en esta familia en que el sonido
parece ser la excepción, la música no es fácilmente escuchada. La familia Belier es de esas películas que ponen a llorar a
la mitad de las personas dentro del cine, no se sabe si es más musical o más drama.
Aunque no es cine mudo, si le da una gran relevancia al silencio y en materia
de lenguaje viene siendo bastante peculiar; tiene francés, lenguaje de
señas y casi una pizca de español.
Los personajes están bien definidos, en particular papá y
mamá Belier: Una pareja entrañable que es feliz con su vida en el campo, ambos encajan
como 2 fichas de rompecabezas; ella es frágil
y hermosa, el poco arreglado y osado. Los
demás personajes complementan adecuadamente la historia, desde la mejor amiga de Paula hasta el coprotagonista, éste último peca por falta de expresividad, no parece
tener un mínimo atisbo de pasión, aunque funciona en la historia.
La dirección de arte y la ambientación están bastante bien logradas,
se percibe el aire de granja lechera. Los colores de la película son
contrastantes, paletas oscuras en la
ropa, interiores de colores cálidos en la escuela. Respecto al vestuario, simple pero adecuado, vemos
a Paula paseándose por la película con sacos sueltos la mayoría del tiempo.
La edición de la película es lineal, la música y el silencio juegan roles claves, las canciones más importantes son un homenaje
a Michel Sardou, se vuelven totalmente dulces y nostálgicas
adaptadas con un piano suave, un toque
de rebeldía joven, un coro, y la voz de Louane Emera quien interpreta a
Paula. Por ahí en el extremo pop se cuela el grupo The Ting Tings con su éxito That`s not
my name.
Nada más que decir; bueno sí, hay un par de menciones la familia tiene un ternero llamado Obama. Pero ya he hecho demasiado spam.
El peso del silencio
dentro del guion es hermoso, se muestra de una manera sutil y extrañamente la mayoría
de las veces de manera hablada. La familia Belier te vuelve sordo en el cine, te hace valorar la ausencia de sonidos por un rato, luego te
arranca lágrimas con una canción. Es un intento de narrativa bastante valioso,
que hace un gran uso de los recursos auditivos, y de los lenguajes oral y verbal.
Veredicto: Una película hermosa, sencilla, bien contada. Vale la pena comprar el tiquete para ir a cine. Le daría 4.3 estrellas por:
1.Un gran esfuerzo al mezclar lenguajes de señas y de
sonido que es de admirar.
2. Adaptaciones musicales acordes a la temática.
3. Creatividad en el manejo de la temática familiar.
Recomendable verla : en cine, con novio o con la familia. Arrunchado
en la cama en plan romance.
Advertencia: lleven algo para sonarse, cuando digo que la
mitad de los que estaban en cine lloraron es en serio.
Les dejo otra canción de Louane Emera por si quieren escuchar.