viernes, 30 de octubre de 2020
30 cambios que ocurren cerca a los 30 años
lunes, 21 de septiembre de 2020
Hablemos a calzón quitao sobre la copa menstrual
Hablemos a “calzón quitao” sobre la copa menstrual
Dicen que la curiosidad mató al gato y a mí me llevó directo
a la farmacia. Un par de amigas habían probado la copa menstrual antes y
decían que era el remedio definitivo a las preocupaciones de las mujeres que
gastan montones de dinero anualmente en toallas y tampones, pero ¿Tanta dicha
es cierta?
Llegué a este producto con escepticismo, primero le pregunté
a un par de conocidos médicos si sabían sobre las contraindicaciones o los
efectos secundarios la respuesta fue similar “No conozco muchos estudios, pero
tampoco alguien que se haya quejado”. Mis conocimientos de la copa se limitaban
a blogs, voz a voz y búsquedas de estudios online que no encontré muy fiables.
Me aterró cuando leí un montón de chicas que dicen que con la copa no hay riesgo
de síndrome de shock tóxico (que es una lotería de las malas) y sí chicas, sí
es posible, igual que con los tampones, protectores y toallas. Por eso es tan
importante asesorarse y comprar en sitios certificados donde sepamos que nos
están vendiendo productos de buena calidad y lo más seguros posibles para el
cuerpo.
Pero… había tantas mujeres en internet que decían maravillas, que tal vez valía la pena probarla. Conozco solo tres farmacias en Bogotá que
comercializan las copas menstruales. con precios entre los 30.000 pesos y los 90.000
(desde unos 9 hasta unos 25 dólares aproximadamente) es costosa, seamos sinceras.
Si uno se equivoca de talla, gastó dinero en algo que tal vez no usará. Aunque los
blogs dicen que puedes utilizarla por 8 años, que solo tienes que saber tu
talla y que es más o menos fácil doblarla y sacarla.
Si soy sincera no creo que sea capaz de utilizar el mismo
dispositivo dentro de mi cuerpo durante tanto tiempo. Menos guardándolo intermitentemente
en una bolsita. También admito que soy súper exigente en el aspecto de la
higiene y que digo esto con base en las condiciones higiénicas que existen en
diversos baños públicos de mi ciudad. Claro, también en prejuicios sociales.
A favor debo decir que las guías de mi copa eran muy
completas, se especificaba que está hecha con silicona hipoalergénica de uso médico . Insistían en que debe esterilizarse con cada uso en un
recipiente específico y detallaban el proceso de limpieza, inserción y
expulsión de este objeto que se aloja dentro de nuestro cuerpo dependiendo de
las necesidades de cada mujer.
En internet dicen que puedes usarla durante 8 horas. Yo no
lo haría. ¡Hablemos a calzón quitao! Primero cambiarla en intervalos de tiempo
regulares ayuda a prevenir escapes de líquido y segundo, si la sangre debe
salir de mí, pues que se vaya rapidito y no se quede almacenada todo el día. Además,
la copa no te da esa alerta incómoda que si dan los tampones y las toallas.
La primera vez que la usé compré la talla que sospeché que
era la mía, muchos blogs dicen que si tienes 30 o más y si has tenido partos se debe usar la talla M o L y si eres menor la S. Seguí las instrucciones a
raja tabla (Hay un montón de tutoriales sobre como doblarla: relajarse, formar
una C con la copa o hacer una forma de botón de rosa para insertarla) el
dichoso doblez al principio no es tan fácil y uno no sabe si la tiene bien
puesta o no.
Bueno, los manuales también dicen que se necesita un poco de
auto exploración por allá abajo para saber si está bien acomodada (Ellos lo
llaman verificar que el sello de vacío esté completo). Lo más conveniente es
tener buen control de los músculos del suelo pélvico y aprender ejercicios Keggel,
porque sirven para ponerla, quitarla y acomodarla ¡he dicho!
El asunto es que al principio puedes sentirla un poco
extraña, mientras se acostumbra el cuerpo, y que no hay que rendirse durante
las primeras horas ni asustarse porque es algo nuevo y al igual que con los
tampones ese primer uso requiere muuucha paciencia. Si tienes alguna variación
anatómica, cólicos fuertes, una zona vaginal muy sensible, o si tienen dolores y sienten que la copa los aumenta es mejor hablar antes con
un médico.
Dicen que hay copas de material suave, semiduro y un poco
más firmes. Según tengo entendido son de silicona médica, látex o elastómero termoplástico. Yo opté por una suave de silicona médica, porque soy cobarde y lo único que se me
ocurría pensar era ¿Y si me hace presión hacia la vejiga y ando con orinadera
todo el día? Las que han usado tampones
sabrán a lo que me refiero.
Esos primeros 20 minutos miraba de lado a lado como si
sospechara del mundo y pensaba ¡Madre mía tengo esta vaina grandota adentro ¿Y si se me desacomoda? ¡Siento el tallo de esta cosa! ¿Y si se me ensanchan los
genitales por andar haciendo fuerza inconsciente para mantener la dichosa copa
adentro? ¿Será que cuando me la quite voy a sentir cansancio vaginal? ¿Y si cuando
la saque hago un reguero digno de una peli de terror? ¡Oh, las novelas que nos
armamos las mujeres! Pues, para lo del tallo había solución, el instructivo
decía que podemos cortarlo.
Lo de sentir la copa adentro fue porque como buena primípara no
estaba tan acostumbrada ni tan bien acomodada, cuando aprendí a ponerla bien
casi me olvido que la llevaba puesta. La verdad retirarla si es engorroso, en
el instructivo no te dicen algo muy importante… Empuja hacia abajo sin tirar
del final del tallo, haz todo el proceso RELAJADA y con suavidad. Y gracias a la buena suerte ¡No tuve el episodio de reguero sangriento digno
de Freddy Krugger o la masacre de Texas! que imaginaba por ser torpe.
Para la primera vez hice un ejercicio. Tengo claros cuales
son mis días de mayor y menor flujo menstrual así que hice cálculos con los
mismos intervalos aproximados con los que cambiaría las toallas higiénicas o los
tampones. La verdad es que vacié la copa menos veces de lo que me cambio de
toalla o tampón. Pero sinceramente no la usaría durante todo el periodo,
primero porque requiero un lugar muy aseado para poderla limpiar como se debe y
segundo porque los días de flujo muy bajo, no lo amerita.
Creo que sí es una buena estrategia para ahorrar en compra
de tampones y toallas, que sí puede ser conveniente tener una en la casa o en
el bolso, con su respectivo estuche bien limpiecito, ya que es muy práctica,
pero requiere una excelente higiene personal. En resumen, la usaría los tres
primeros días del ciclo. (Niñas ustedes saben lo que quiero decir).
Les recuerdo oootra vez que las copas requieren palpación del
área genital, pujar y aprender a relajar los músculos, también valentía, porque
el tamaño de esas cosas es mayor que el de los tampones y si generamos tensión en
el suelo pélvico, sacarla va a ser una misión incómoda y difícil. Es cuestión
de acostumbrarse.
Para finalizar les digo: si quieren usarla, infórmense lo mejor posible, busquen una fuente confiable, si tienen alguna forma de hacer pruebas de alergia para saber si tienen reacciones al material háganlas y también infórmense con un médico. Cada chica aprende poco a poco y es responsable de elegir como cuidar su propio cuerpo.
miércoles, 9 de enero de 2019
Cumple tus propósitos de año nuevo, no más mentiras
Por eso quiero ayudar con sus propósitos de año nuevo, para que este año no nos digamos mentiritas blancas. Esta es una lista para que no nos quedemos soñando y pasemos a la acción. Recomiendo iniciar con una o tres tareas pequeñas.
1. Define con claridad tu obetivo: Anota los 3 propósitos en una cartelera lo más bonita que puedas y ponla en un lugar que sea visible y te haga sentir bien, mírala cuando sientas que pierdes las ganas de seguir adelante.
2. Genera un sistema de monitoreo de tus propósitos. Puedes cargar una agenda pequeña en la que escribas cuando has avanzado y retrocedido respecto a tu meta y que acciones has hecho para acercarte a ellas, también utilizar un calendario o un planeador y poner metas en tiempos específicos.
3. Toma descansos y prémiate cada vez que logres cumplir una tarea crucial para lograr tu objetivo. Así condicionaremos la mente tu mente para buscar la satisfacción del deber cumplido y encaminarla hacia.
4. Los hábitos se adquieren poco a poco, si has dejado de ser constante no te culpes y retoma la práctica lo más pronto posible.
5. Recuerda que eres responsable de tus avances y retrocesos, si ves un obstáculo lo mejor que puedes hacer es pensar ¿Cómo solucionarlo? No sentarte a pensar que el mundo se va a acabar. Si no puedes vencerlo busca ayuda; si ni siquiera la ayuda funciona, respira y espera a que puedas pensar con más claridad. Muchas veces no encontramos soluciones por falta de nuevas perspectivas.
6. No importa que sea mitad de año, iniciar un plan es algo que podemos hacer cualquier día y a cualquier hora, lo único que requerimos es voluntad y ganas de mejorar nuestra vida.
Si las cosas salen bien y te llenas de disciplina es posible que al intentar cumplir tu propósito también generes otros hábitos, aprendas a enfocarte un poco más y sientas mucha satisfacción. Si no logras cumplir tu propósito de año nuevo. Puedes elegir continuar hasta lograrlo o abandonarlo, ambas opciones son válidas, solo que antes de abandonar debes plantearte lo siguiente ¿He dado lo mejor de mí? ¿Realmente lo deseo? Esto te ayudará a aclarar la mente.
domingo, 25 de septiembre de 2016
Tres cosas que aprendí esta semana
¿Les ha pasado que quieren comenzar un proyecto y lo aplazan y lo aplazan y lo aplazan? Bueno a mí sí, estaba convencidísima de que nadie me iba a seguir la cuerda en las cosas que sueño, pero resulta que hay muchas personas que piensan lo mismo, que luchan por ello y que se unirían a tu causa, solo se trata de ser consecuentes y seguir perseverando.
2) Entender que la belleza es subjetiva y la mayoría de personas tiene gustos diferentes.
Es genial que no todos veamos a las personas de la misma manera, existen cientos de cánones, muchos cálculos de proporción y una inconstante búsqueda por alcanzar parámetros que no van a permanecer iguales todo el tiempo. La belleza es una aspiración para las mujeres y una fuente de inspiración para medio planeta, por eso no siento que sea lógico enmarcarla de manera estricta, la belleza está en todo y en todos, siempre de formas diferentes, debemos aprender a aceptarlo en vez de quemarnos las pestañas tratando de encajar.
3) Necesitamos algo en lo que creer.
Aquí más de uno va a abrir los ojotes, pero he llegado a esa conclusión. Esta semana ha sido un proceso constante de reconocimiento y cambio por y para mí, he llegado a pensar que necesitamos algo de qué sostenernos cuando no nos sentimos suficientes o cuando estamos repletos de alegría. Siento, que la necesidad humana de creer es hermosa, porque nos ayuda a sacar fuerzas en momentos insospechados. Hay gente que cree en Dios, en la ciencia, en sí mismos o en agüeros.
El plus del asunto está en enfocar las creencias hacia un norte que beneficie a la humanidad y en respetar a los demás.
Bono: cada día se aprende algo, solo hay que estar atentos.

